Ginecología-Obstetricia.

La citología cérvico vaginal consiste en examinar al microscopio las células del cuello del útero o matriz y las del fondo de la vagina. Así podemos detectar la presencia temprana del cáncer cérvico uterino. Esta sencilla prueba también nos permite saber la fase hormonal en la cuál se encuentra la paciente y la presencia de alguna infección vaginal.
Se conoce como prueba de Papanicolaou (Pap) en honor a su descubridor el medico griego Georges Papanicolaou. Esta prueba sencilla y economica ha sido uno de los procedimientos más exitosos para la detección del cáncer. En los Estados Unidos por ejemplo, el número de muertes por cáncer cérvico uterino ha bajado en un 74% gracias al uso de la técnica de Papanicolaou. Este cáncer ocupa el 5to lugar en incidencia y el de mama o seno, el número uno. En los países subdesarrollados como el nuestro, el cáncer del cuello uterino aún genera un elevado número de muertes, y es la causa número uno de muerte por cáncer en la mujer.
Por eso es importante que la población femenina esté debidamente informada y que se realice la citología cérvico vaginal de forma frecuente y rutinaria.

La prueba de Pap es el método de laboratorio a través del cual se estudian las células del cuello uterino y del fondo de la vagina para detectar oportunamente cambios que hagan sospechar la presencia de cáncer y de infecciones serias como la del virus del papiloma humano (VPH) el cual está estrechamente relacionado con el cáncer cérvico uterino.
Para garantizar una muestra citológica adecuada es necesario que la paciente cumpla con estas condiciones:
1. Idealmente la muestra debe tomarse en ausencia de flujo o secreción vaginal.
2. No haberse puesto óvulos o cremas vaginales, ni duchas vaginales o haber tenido relaciones sexuales por lo menos 3 días antes.
3. Haber transcurrido al menos 5 días después de finalizar la menstruación.
Los resultados del Papanicolaou se dividen en 5 grados:
Grado I = Normal (no existe grado 0)
Grado II = Infección
Grado III = Sospechoso de cáncer
Grado IV = Cáncer in situ (localizado)
Grado V = Cáncer invasivo.
Actualmente existe una clasificación citológica mucho más completa que la de Papanicolaou pero es un tanto confusa. Es la llamada clasificación de Bethesda y se llamó así en honor a esa ciudad norteamericana y al hospital que la desarrolló (Bethesda, Maryland).
Se recomienda que toda mujer después de los 18 años y que haya tenido relaciones sexuales, se haga al menos una vez por año una citología cervico-vaginal. Esta es la mejor prevención contra el cáncer. La citología cérvico vaginal debe hacerse de rutina por lo menos una vez al año, aunque la paciente no tenga síntomas o molestias.