Ginecología-Obstetricia.

Es muy importante que nosotros como padres hablemos con nuestras hijas sobre la menstruación. Al hacerlo, es muy importante que escoja un ambiente tranquilo para que le presten toda la atención requerida. No vaya a hablarles del tema mientras usted está conduciendo el coche, almorzando o viendo la telenovela de las 7. Si usted es de las que pierde fácilmente la paciencia o no encuentra las palabras apropiadas es preferible que lleve la niña donde un ginecólogo que podrá explicarle mejor y responderle todas las inquietudes que ambas puedan tener.
Algunas mujeres podrán pensar que la menstruación es una desgracia que Dios le mandó. Pero están equivocadas, la menstruación no es más que el llanto de un útero que no se embarazó.
La menarquia se le llama a la primera menstruación. Por lo común, esto sucede entre los 11 y los 13 años de edad, aunque no es raro que aparezca alrededor de los 10. Es por eso que la educación sexual de las niñas debe comenzar temprano. Al hablar con sus hijas es muy importante describir el proceso de la menstruación como algo positivo para que ellas no la reciban como algo negativo, aunque usted sea una de las mujeres que sufren y padecen de dolor menstrual o de sangrado irregular. Puede decirles que la menstruación es algo natural y una parte maravillosa de ser mujer, después de todo sin ella, las mujeres no pudieran ser madres, ni nosotros los hombres vendríamos al mundo.
Al principio, cuando la menstruación llega por primera vez, no suele dar dolor ni molestias. Tampoco tiene una fecha precisa. Por eso, es conveniente que la niña tenga sus toallas sanitarias siempre disponibles. El sangrado menstrual en las niñas dura en promedio de 5 a 7 días. Si el sangrado menstrual de su hija de prolonga más allá, no espere demasiado tiempo y llévela cuanto antes donde un ginecólogo.
Los niños y las niñas a muy corta edad ya andan haciendo preguntas que nosotros los padres podemos considerarlas quizás un tanto inapropiadas y estamos en la obligación de responderles claro y honestamente, asegurándonos de que la criatura ha entendido la respuesta. Nunca debemos usar respuestas evasivas.

No espere que sus hijos sean los primeros en poner el tema. Si usted no lo hace a tiempo, entonces lo harán sus amiguitos u otras personas llenándoles la cabeza de cosas falsas. Hábleles a sus hijos con la verdad y trate todos los temas que a ellos tarde o temprano les van a afectar como son las enfermedades de transmisión sexual, el cáncer, el sida, la muerte y las drogas y los vicios.
Si los padres cumplimos con nuestra labor de orientación y cultivamos la confianza con nuestros hijos, entonces podremos estar seguros que ellos estarán aptos para enfrentar cualquier desafío que la vida les interponga.